También en el registro
El anillo-llave. Se conservan en cantidad anillos romanos fundidos con una llave funcional en el chatón. Los llevaba quien guardaba el arca y las despensas: en una casa romana, la domina.
La ley que rompieron
Dos años después de Cannas, con Aníbal en Italia y el tesoro vacío, Roma aprobó la Lex Oppia. Bajo ella una mujer romana podía tener media onza de oro, vestir un solo color y cruzar la ciudad a pie. Era legislación de urgencia dirigida a la riqueza privada, y cayó sobre la única riqueza que las mujeres tenían a su propio nombre.
Veinte años después la guerra estaba ganada, el tesoro lleno y la ley seguía en pie. Así que en 195 a. C. las mujeres de Roma salieron a la calle. Llenaron los accesos al Foro, esperaron a las puertas de los dos tribunos que bloqueaban la derogación y volvieron a la mañana siguiente en mayor número, acompañadas por mujeres llegadas a pie de las ciudades vecinas.
Catón el Censor habló a favor de mantenerla y dedicó la mayor parte de su discurso a lo que vendría en cuanto las mujeres aprendieran que podían ganar una discusión en público. La ganaron ese mismo año.
La primera acción política de masas protagonizada por mujeres que consta en el registro romano se libró por el derecho a poseer oro.



