Dinastía XXVI · saíta
Los soberanos de Sais reunificaron Egipto y lo abrieron al comercio griego y levantino. El arte arcaizante miró deliberadamente al Imperio Antiguo y al Imperio Medio.
Colecciones · 02
Un fragmento de fayenza egipcia de Baja Época, y el pendiente de oro de 18 k construido a su alrededor.

La construcción
El engaste de oro sostiene únicamente la estructura, el equilibrio y el gancho de la oreja. El borde irregular de la fayenza queda a la vista, y el registro final nombra cada componente histórico y contemporáneo.
Cada fragmento se documenta por material, fecha, medidas, estado y procedencia.
Tres pequeños soportes de oro de 18 k sujetan el fragmento y mantienen a la vista su borde conservado.
Un marco contemporáneo abierto y un gancho de oro sencillo se fabrican expresamente en torno al elemento histórico.
Del tablero de dibujo
El dibujo fija la proporción antes de cortar el oro. Sitúa el marco, sus tres sujeciones y el gancho en una única secuencia medida.




El trabajo original
En el horno el color asciende a la superficie y fragua como una piel vítrea. Ese azul verdoso es una de las firmas que definen el material. La fayenza circuló por talleres, santuarios y enterramientos como amuletos, elementos de indumentaria y pequeñas ofrendas.
Un fragmento conservado lleva la rotura como parte de su registro. El engaste nuevo mantiene ese borde a la vista, como testimonio del trabajo original.
Cómo se llevaba
El color vidriado pertenecía a la persona tanto como al templo. Una mujer de posición en la Baja Época se presentaba con lino fino plisado, un collar ancho y metal trabajado, y el vidriado respondía a la luz en la oreja — el único adorno que se mueve cada vez que gira la cabeza.
La práctica tiene un precedente, y lo custodia el Metropolitan Museum. Este pendiente de oro se hizo en época romana, y sobre él se montó como ornamento una placa egipcia más antigua — un escaraboide inscrito con el nombre de un tal Harsiese. Colocar un elemento antiguo en una joya nueva es una decisión antigua, tomada aquí hace unos dieciocho siglos.
Leer la ficha del museo ↗La Baja Época
Una atribución a la Baja Época abarca de 664 a 332 a. C., de la dinastía XXVI a la llegada de Alejandro. A lo largo de esos tres siglos Egipto pasó del gobierno autóctono a la administración persa mientras sus talleres seguían produciendo fayenza de forma continuada.
Los soberanos de Sais reunificaron Egipto y lo abrieron al comercio griego y levantino. El arte arcaizante miró deliberadamente al Imperio Antiguo y al Imperio Medio.
Cambises II tomó Egipto en 525 a. C. Los reyes aqueménidas gobernaron como dinastía XXVII, y Darío I completó un canal que unía el Nilo con el mar Rojo.
Los soberanos autóctonos recuperaron el control durante seis décadas. Nectanebo I y II construyeron por todo el país, y los talleres de los templos volvieron a plena actividad.
Artajerjes III restauró el dominio persa hasta que Alejandro entró en Egipto en 332 a. C., cerrando la Baja Época.

Una obra del periodo
La fayenza calada del Metropolitan Museum pertenece a la Baja Época y mide 1,4 cm de ancho. Da al periodo una referencia material: un objeto pequeño en el que forma, perforación y vidriado trabajan juntos.
Ese objeto de museo documenta su propia historia de excavación y su registro. Enmarca el campo histórico; este pendiente lleva un registro propio e independiente.
Leer la ficha del museo ↗El mundo egipcio
A lo largo del Nilo, la fayenza circuló por la vida diaria en la indumentaria, los recipientes y las ofrendas, desde los talleres del Delta hasta Tebas y la frontera meridional. El mapa da al periodo su escala mientras el fragmento conserva su propio registro.
Contexto histórico · 664–332 a. C.

El registro
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The Arrivals
Las piezas se encuentran de una en una, y solo se catalogan las íntegras. Quienes están suscritos ven cada llegada primero, con su registro, su estado y su precio.